Temporada 2. Episodio 7 Un masaje, un mensaje y una lección sobre límites
Hola, soy Susana y esto es Pensar al horizonte.
Retomo el podcast no sin dudas de si seguir o no seguir, ya que me cuesta mucho ponerme a grabar, por varias razones.
Una y yo digo que la más importante, no se si será una excusa, es que me paso todo el día con el ordenador, y para grabar hay que estar también con el ordenador, se me casa la vista mucho.
Dos, porque siempre busco estar sola y tranquila, y eso es difícil.
Otra, porque es exponerse, expresar en voz alta, y es por eso , por lo que me fuerzo a grabar mis escritos. Y esto creo que es la razón principal.
Ayer hablando con un amigo me decía que si no me da algún tipo de gratificación va a ser difícil mantenerlo en el tiempo. Y Pensando que gratificación me podía dar, más allá de que me reconozcan, alguna que sea una gratificación mía, no la encuentro. Tendré que preguntar a los podcasters este tema, y ahondar en él.
Aún así aquí estoy. Después de todas las fiestas en familia, y habiendo sobrevivido a ellas. Porque tenía ganas de contar lo que me pasó hace unas semanas. Y porque a la vez que lo grabo, lo vuelvo a releer y repensar, por si aquello que aprendí en su momento se me había olvidado.
Así que comenzamos con este nuevo episodio de Pensar al Horizonte.
Como digo, hace unas semanas, me ocurrió una cosa muy curiosa.
Estoy durmiendo y de repente me llega una notificación, normalmente quito los datos por la noche, pero hoy se me había olvidado. Y lo miro así con un ojo abierto y otro cerrado.
era “Mario Quiro”.
Y digo: «Bua, ¿qué querrá este ahora otra vez?» Yo ya me había olvidado del tema.
Y lo dejo y me vuelvo a dormir.
Por la mañana cuando me desperté, lo leí y ponía que quería quedar conmigo para pagarme.
Te cuento lo ocurrido.
Hace unos meses, quise volver a retomar los masajes que daba en casa. Más por tener un ingreso económico que por ayudar a los demás.
Entonces, puse mi anuncio en Google, como siempre, y me llamó un chico que quería darse un masaje,
Un quiromasaje de espalda porque le dolía mucho la espalda.Vino a casa que es donde doy los masajes. Antes tenía una habitación para ello, ahora lo doy en el salón. Lo preparo para la ocasión.
Lo primero, se sorprendió de que fuera en casa y que no fuera una clínica.
Pero bueno, el masaje fue bien, creo, y al finalizar, le dije los honorarios, porque no lo había preguntado antes y, la forma de pago tampoco se la había especificado y dijo que no llevaba dinero en efectivo.
Entonces yo no supe tampoco muy bien cómo reaccionar y dije: «Bueno, venga, vale».
Me pidió una cita para la siguiente semana y ya me pagaba las dos.Y entonces, ahí se quedó la cosa. Bueno, pues la siguiente semana no vino, pero tampoco llamó para cancelar. Le llamé y no contestó.
Y a los tres días me dijo que había tenido un imprevisto.Y ahí se quedó otra vez.
No había petición de cita. Entonces le dije yo: «Vale, pues págamelo. Te paso una pasarela de pago», porque ahora ya sí que la tengo, que la creé precisamente aprendiendo de esta circunstancia.
Y tampoco me lo hizo.
Le dije que un Bizum y Bizum no tenía, según me dijo, y,bueno los días pasaron y no me pagaba.
Me dijo que quedaba conmigo tal día y le dije que vale, y no se presentó tampoco. Entonces yo ya dije: «Mira, se acabó”
No voy a estar invirtiendo más energía de mi tiempo en este tema «.Me hago a la idea de que he dado un masaje gratis, he hecho una donación y asunto zanjado.Cada uno que se administre sus taras, eh, quiero decir, sus luchas internas, ¿no?
Si esa persona no paga, será porque el cree que tiene más valor, que lo que yo hago o mi tiempo.
Bueno, pues ahí se quedó.Y yo en paz, de verdad, o sea, en paz.
A todo esto tengo que decir, que otro me llamó, pidiéndome un masaje con final feliz, y ya me empecé a mosquear. Creo que no estoy dejando claro lo que hago y cómo lo hago. En fin, le dije que no, y a partir de ese momento. Como suelo hacer con mi herida de Rechazo activada, cerré la consulta, cerré el google, anulé todo. Volví a Huir de la situación, sin haber aprendido de ella.
Un mes después me volvió a escribir pidiéndome una cita y le dije: «Mira, no me vuelvas a escribir hasta que no me pagues».Y ahí se quedó la cosa otra vez.
Bueno, pues ahora, cuatro o cinco meses después, me ha vuelto a escribir con este tema:
«Bueno, quiero quedar contigo para pagarte».
El mensaje fué ese, conciso, y concreto.
Entonces, no le he contestado porque mi primer impulso fue decirle:
«Mmm, mira, ya no quiero tu dinero».
El segundo impulso fue decirle:
«¿Qué cojones?Es mi dinero». Pues, le voy a decir que hasta el martes o el miércoles no puedo.
Pero luego dije: «No, espera, respira».
Vamos a ver qué te está enseñando esta situación, porque ahora de repente venir otra vez con este rollo, qué tontería más grande.
Bueno, ya me tiene la energía cogida todo el día, eh.
Así que yo saqué mi conclusión. Que tenía que aprender a poner límites, como llevo tiempo investigando, estudiándome, observándome.
Y ahora aprender a poner límites.
Pero no le contesté y me dije dije: «Bueno, voy a consultar con mi consejo de sabios».
Que son mis amigos de Aldea y les mandé un audio para contrastar mis interpretaciones,
Entonces, uno de los sabios, una amiga, se lo mandé y me dijo varios puntos claves,
Y es que lo que saqué de conclusión de lo que me dijo mi amiga fue que no dejo claras las cosas
que quiero o que pienso o que espero de la otra persona.
Siempre creo que todo el mundo está en mi cabeza y sabe perfectamente lo que yo necesito en cada momento.
Y eso ya lo había yo detectado hace tiempo, pero sobre todo con mi marido.Y estaba ahí un poco trabajando ese punto con mi marido, pero no tenía yo identificado que con las demás personas también me pasaba.
Bueno, pues parece ser que también me pasa eso.
Entonces, claro, pensando en la situación, yo a esa persona que me pidió una cita no le dije expresamente en qué consistía, dónde iba a dar la sesión, que era en mi casa, que, solo cojo dinero en efectivo.
No había explicaciones, solo le di una cita y punto.Y cuando ya me dijo que no pagaba, pues yo tampoco le expliqué que no se puede ir uno a una consulta, sobre todo de la mía, sin pagar. No expliqué nada.
Entonces, yo espero que los demás actúen de manera honrada como hago yo con mi vida. Ahí se activa mi Herida de Injusticia.
Y claro, no funcionan así las cosas, Porque los demás tienen su propio programa y su propio sistema. Y sus propias Heridas.
Abro un paréntesis porque ya he nombrado dos de mis “Heridas del Alma”, ya que estoy leyendo el libro de Lise Bourbeau y de ello hablaré más adelante creo yo.
Pero si te interesa saber más, dejo en las notas del programa el enlace del libro.
Seguimos.
También le mandé el audio al otro miembro del consejo de sabios, y me dijo otra cosa.
Bueno, el otro sabio me dijo..que cree que puede tener que ver también con no saber poner límites, no especificar claramente las condiciones del servicio.
Y vamos, casi es lo mismo que, que el otro sabio Ha coincidido la otra sabia. Y yo añado que me cuesta mucho pedir, …Bueno, cada vez menos, pero es verdad que me cuesta mucho pedir lo que es mío, lo que me pertenece.
Eso me ha pasado muchas veces en mi otro negocio con ciertos clientes de estas características: te pago, te pago, te pago, te pago con la confianza y se alargaba y al final le he tenido que demandar porque no llegábamos a ningún puerto.
Entonces , eso me ha ocurrido otras veces a mi vida.Esta vez, en ese momento, cuando me vino, hace ya varios meses, estaba en ese estado en el que no sabía pedir lo que me correspondía. Ahora ya llevo bastante bien eso.
La verdad que me cuesta menos, pero es verdad que la sensación física que he tenido ahora al contarlo en alto, pues ha sido la misma, Presión en el pecho, aunque en otras ocasiones me ocurría en el momento de estar viviéndolo.
Ahora me pasa menos o casi nunca en mi negocio habitual porque tengo una confianza ya en mí misma en ese negocio. Quizá en el otro negocio, digamos que era un negocio emergente que no tenía mucha confianza en mí y mis capacidades, que nunca me he sentido valorada por mí misma realmente en ese tipo de trabajo.
Me costaba más pedirlo, porque no me sentía segura y no tenía el valor porque yo no me sentía valorada .Entonces, si yo no me siento valorada, ¿cómo me van a valorar los otros?
Y por ahí también viene, el que esta persona haya venido a no valorarme. Si no me valora, no me paga y entonces es que no me valora.
Y ¿cómo me va a valorar él si no me valoro yo?
En ese aspecto tendría que trabajar, si quiero seguir con ese negocio de masajes, especificar muy bien con toda esta experiencia que ya tengo, cuáles son las condiciones del servicio, dónde lo quiero dar, cómo lo quiero dar y dejar muy claro la forma de pago.
Y sobre todo valorarme, para creerme yo y valorarme yo, que ese servicio lo doy con mucho conocimiento y mucha experiencia.
Y también consulté al tercer sabio de mi vida, mi marido, que tiene otro punto de vista muy peculiar en la vida, en general. Y siempre valoro mucho lo que él opina.
Y mi marido dice que venga y que pague. Simple y llano.
Me da que pensar, y de los tres sabios, dejo que macere en mi lo aprendido de ellos.
Pasan los días y me despierto a las 3:40 como si hubiera dormido toda la noche, descansada, sin sueño y estoy en casa ajena, así que me pongo a meditar.
No me acuerdo del sueño, se me olvida en cuanto voy al baño. Eso me pasa cuando bebo alcohol por la noche y me da rabia porque los sueños me dicen cosas.
Pero tengo una frase.
Sueño muéstrame lo qué debo aprender, pero si no lo recuerdo que mi alma lo aprenda por mí.
O
Si hay algo que debo ver que se me muestre, si no que el silencio aprenda por mí.
Me pongo a meditar, hoy sí medito, me digo,
empiezo a concentrarme en la respiración, inhalo y exhalo, y de repente me viene una frase que me dijo la sabia.
“Él sólo quiere quedar contigo, no quiere pagarte”
“Él sólo quiere quedar contigo, no quiere pagarte”
En el momento de la conversación la pasé por alto, pero ahora se me había mostrado que tenía importancia en todo esto.
Así que dejé de meditar y me centré en explorar la frase.
Aquí es donde dirijo los pensamientos y no los dejo divagar.
¿Qué siento al pensar en volver a verle? rechazo.
De primeras siento rechazo y me viene una imagen de mi exmarido. Al que no quiero ver y no me gustaría reencontrarme.
¿Por qué no quiero verle?
Tengo miedo a mi reacción y no quiero enfrentarme a la situación de que me pida algo y no saber o no poder dejar claros mis límites.
¿Por qué no quiero o no puedo dejar claros mis límites?
Vuelvo a pensar en cómo mi ex marido conseguía las cosas de mí, con chantaje emocional, consciente o inconscientemente. Yo sentía que mis hechos o palabras podían hacerle sentir mal y mi inconsciente no decía lo que sentía o quería para no alterar el bienestar ajeno. de nuevo mi Herida de Rechazo.
De repente en el silencio de la noche y escribiendo estas líneas, me viene el sueño, se me muestra.
“Un amigo que tiene a su madre dependiente quiere empezar a hacer su vida y dejar a su madre en casa. Y me dice que pase de vez en cuando a verla, le prepare la comida para que coma y sólo pase de vez en cuando a ver qué tal está. Yo le digo que sí, aunque es un trabajo extra para mí y sin explicar cuál es mi intención o necesidad al hacer esto.”
Y me viene otra circunstancia que está ocurriendo en mi vida. Esto ya no es un sueño.
Mi vecino me ofrece si yo quiero o conozco a alguien que se quiera quedar con un gato suyo, que está en la calle pero es muy amigable y viene el gato, negro y pequeño, a frotarse, me encanta. No para mí sino para mi hija y le digo que igual me interesa, pero mi mente ya ha pensado mil cosas que no dice.
Luego mi vecino me dice en un audio que me deja las llaves para darles de comer si me veo con ganas, sin ningún compromiso, pero mi idea no es darles de comer y cuidar de sus gatos callejeros, es que el negro me reconozca, sepa que yo le doy comida y se venga a casa como compañero fiel, pero exterior.
¿Más pensado en mi hija o en mí?
Pero me doy cuenta que no le he dejado claras mis intenciones, así que seguro que se ha dado hecho su película y ahí viene el aprendizaje, el vecino, Mario, mi exmarido, el sueño.
No dejo claro lo que quiero, necesito o espero, por naturaleza callo y creo que los demás interpretan mi silencio, mis actos y mis gestos y saben lo que estoy pensando y espero que reaccionen como yo espero que lo hagan y lógicamente eso no ocurre, y me frustro, me enfado o se mosquean.
Puedo llegar a la conclusión de que Mario ha decidido que me pagaba, para que yo me enfrentara a cualquier cosa que me fuera a decir y yo respondiera poniéndole límites.
Si le bloqueo y no le contesto, cierro la puerta a sanar esa herida. otra vez la Huida, Herida de Rechazo.
No era el hecho de pegarme, es que aprenda a decir las cosas sin temor a lo que sientan.
Igual que mi vecino y los gatos.
Mi necesidad no es cuidar a los gatos en su ausencia, es ver si el gato negro se viene a casa. Pero no se lo he dicho.
Así que hoy le pondré un audio para dejarle claras mis intenciones.
Y la luna llena en Géminis hace su magia, al despertar tengo el firme propósito de poner los audios tanto a Mario y al vecino.
Y así lo hago.
A Mario parece que no le ha quedado claro y me llama. Dudo, pero se lo cojo y le vuelvo a explicar mis necesidades y después de decirle ¿te ha quedado claro lo que quiero? y escuchar un SI, le cuelgo y le bloqueo.
Mi vecino me pone un audio poco explicativo, a la vuelta de su viaje lo aclararé con él aunque me cueste.
La fuerza de Géminis en la luna llena anula un poco los sentimientos y hace que sea más fácil tomar decisiones o decirles cosas más desde la cabeza que desde el corazón. Por eso es más fácil si te apoyas en los astros.
Desde mi ignorancia en el tema lo digo lo que voy leyendo en el libro que comente en el último podcast.
así que desde ese día, mi intención y acción clara, es expresarme de manera más descriptiva y clara, expresar mis necesidades, y no esperar que otros interpreten una única palabra o frase.
Días después, tengo otro conflicto familiar al salir a la montaña a caminar, por no haber explicado bien qué quería decir cuando dije, vamos a salir a la montaña….
pero eso da para otro podcast.
De momento aquí te dejo,
Pensando al Horizonte.
Te recuerdo que tengo una comunidad de Telegram donde cuelgo pensamientos al horizonte, reflexiones, más rápidas y del día a día, para que si a ti te pasa, puedas sintonizar con ellas, o animarte a darte esos momentos de pensar al horizonte..
Susana Casillas
Pensar Al Horizonte
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